Cuánto cuesta Werkstattsystem
Un taller, un precio. Todo el que trabaja está incluido: la facturación por puesto castiga justo el crecimiento por el que se compra un software.
Sin facturar por cabeza
Dos personas u ocho: el precio no cambia. Un acceso más es una invitación, no un pedido.
Factura electrónica incluida
La factura electrónica no cuesta aparte. Vender un formato estándar como módulo no es una prestación.
Cancelable cada mes
Sin contrato anual ni cuota de alta.
Cuatro áreas. Un solo sistema.
Web, nave, inventario y equipo encajan entre sí — en vez de cinco programas separados. Lo que incluye exactamente lo ves en las tarifas.
Web y citas
Página propia, solicitudes online y portal de clientes — sin un programa de citas aparte.
Órdenes en la nave
Orden, tiempos, defectos y control de calidad en un solo lugar — de la recepción al cierre.
Coches, piezas y patio
Vehículos, inventario y plazas directamente en la orden — no en Excel.
Empleados y ubicaciones
¿Más gente o una segunda ubicación? El sistema crece contigo.
Empieza pequeño y crece a tu ritmo
Cada tarifa incluye web, citas online, órdenes de trabajo y facturación. Pago anual: 10 mensualidades — 2 meses gratis.
29 € / mes
o 290 €/año 2 meses gratis
Visible, reservable, facturable — para el taller unipersonal.
- Web, citas online y portal de clientes
- Órdenes, presupuestos y facturas
- Vehículos y fichero de clientes
- 1 persona · 1 sede
59 € / mes
o 590 €/año 2 meses gratis
Añade inventario y un equipo pequeño.
- Todo lo de Starter
- Inventario de piezas y neumáticos, depósitos
- Hasta 3 personas + ausencias
- Galería, reseñas y centro de correo
99 € / mes
o 990 €/año 2 meses gratis
Varias sedes, equipo ilimitado.
- Todo lo de Plus
- Personal ilimitado
- Varias sedes
- Portal del equipo y ofertas de empleo
Lo que cuesta un programa de taller en España, más allá de la mensualidad
Por qué dos ofertas de este mercado no se pueden restar
En agosto de 2026 revisamos los programas para taller que se venden en España. No vamos a publicar aquí lo que cobra cada uno —esa cifra la tienes que pedir tú, y además cambia—, pero sí lo que hace que dos presupuestos no se puedan poner uno al lado del otro. Son cinco diferencias de forma, y todas están vivas hoy en este mercado:
- Tarifa publicada o «precio bajo petición». Una buena parte no pone número en la web. Contra un formulario de contacto no hay tabla comparativa posible: hay que llamar.
- Por taller o por puesto. Es la diferencia que más se nota con el tiempo, porque solo una de las dos sube cuando contratas al tercer mecánico.
- Núcleo o módulos. En varios productos lo que se anuncia es el núcleo, y la cita en línea, el almacén, la conexión con la AEAT o los avisos se contratan aparte. El precio de la portada no es el precio del producto que necesitas.
- Licencia de una vez o cuota. Conviven los dos modelos. En el clásico se compra la licencia y la cuota mensual es el soporte; en el de suscripción no hay compra pero tampoco se acaba de pagar nunca. Los dos pueden salir bien: lo que no funciona es comparar la cuota de uno con la cuota del otro.
- Anual por adelantado. Los descuentos por pago anual son habituales, así que un precio con descuento y un precio mensual no son la misma columna.
De ahí sale la única comparación que sirve: el coste total a tres años, con el alta y la implantación dentro y con el número de personas que de verdad van a entrar en el sistema. Escrito así, ofertas que parecían muy distintas suelen acercarse, y alguna barata deja de serlo en el primer año.
Nuestro precio está en la página de tarifas, publicado y por taller: lo que ves ahí es lo que se paga, y lo que incluye cada plan está en la propia tarjeta. No somos la opción más barata de este mercado y no lo pretendemos: de los proveedores que revisamos, ninguno vende la web del taller con cita en línea como parte del producto, y nosotros la incluimos en todos los planes. Si ya tienes web y no la necesitas, ese argumento no te sirve, y entonces la comparación honesta es la de la función pura —para eso están las funciones.
Lo que la mensualidad no suele incluir
Comparar cuotas mensuales entre proveedores españoles da un resultado equivocado con bastante frecuencia, porque el precio del primer año no se decide en la mensualidad. Cinco partidas viven fuera de ella, y ninguna es rara en este mercado:
- La implantación. Puesta en marcha, migración de datos y formación pueden facturarse una vez, aparte de la cuota, y no siempre son opcionales. Pregunta si es obligatoria y qué pasa si no la contratas.
- La licencia. En el modelo clásico la licencia se compra una vez y la cuota mensual es solo el mantenimiento y el soporte. Si comparas esa cuota con la de una suscripción estás comparando dos cosas distintas.
- El alojamiento. En productos que nacieron para instalarse en un PC del taller, la versión en la nube puede facturarse aparte de todo lo anterior.
- El puesto. Si la tarifa va por usuario, el precio real depende de cuánta gente toque el sistema, que en un taller son casi todos. Cuenta también al que solo mira la agenda.
- La conexión con la AEAT. Remitir los registros a Hacienda es un servicio que casi ningún fabricante presta por su cuenta: se compra a un proveedor especializado y se factura por NIF y mes, con tramos por volumen de facturas. Por eso el coste no se reparte entre tus clientes sino que sigue a tu NIF. Cuando leas «Verifactu incluido», lo que significa es que el proveedor ha decidido absorber esa partida dentro de su cuota, no que no exista; y conviene preguntar qué ocurre si superas el volumen incluido.
La pregunta que resume las cinco es una sola: ¿cuánto pago el primer año, con todo dentro? Y la de después: ¿cuánto pago el tercero? Es la que menos veces está contestada en una página de precios.
Lo que no cubrimos, dicho antes de contratar
Dos límites, y los dos son mejores en la página de precios que en un ticket de soporte después de la compra.
País Vasco y Navarra. Esos territorios no van por Verifactu: tienen régimen foral propio y, en el caso vasco, TicketBAI, un sistema de las tres Diputaciones Forales con firma electrónica, identificativo propio y un registro público de software con inscripción obligatoria del desarrollador. Para los talleres no es novedad —en Gipuzkoa el epígrafe de reparación de vehículos está obligado desde el 1 de abril de 2023—. No damos cobertura a esos territorios. Son 2.272 de los 42.965 talleres del país, el 5,3 %; si tu taller está allí, hoy no somos tu proveedor y decírtelo aquí te ahorra la prueba.
Verifactu. Para el resto de España, la obligación llega el 1 de enero de 2027 a las sociedades y el 1 de julio de 2027 a los autónomos. Werkstattsystem todavía no es un sistema Verifactu, y eso hay que tenerlo en cuenta al comparar precios: lo que cuesta un programa no se puede separar de lo que hace. La explicación completa, con la norma, está en la página de facturación.
«¿Y el Kit Digital?» — la respuesta a agosto de 2026
Es la primera pregunta que aparece en cuanto se habla de dinero, y la respuesta corta es que hoy no hay nada que solicitar. En la página oficial del programa está escrito así: «Las convocatorias del Programa Kit Digital han finalizado.» La última ronda relevante para un taller pequeño —la del segmento de menor tamaño— cerró el 31 de octubre de 2025.
La Orden TDF/39/2026, de enero de 2026, no abre una convocatoria nueva: reasigna fondos no gastados a solicitudes que ya habían sido denegadas. Como la financiación viene de los fondos europeos y su plazo de ejecución termina en 2026, un relanzamiento no parece probable —aunque eso último es una lectura nuestra, no un dato.
Para que quede la referencia por si algún día vuelve, con las cuantías de las bases reguladoras del programa (Orden ETD/1498/2021): los bonos eran de 3.000 € para empresas de 0 a 2 empleados, 6.000 € de 3 a 9 y 12.000 € de 10 a 49, con hasta 3.000 € específicos para la categoría de factura electrónica. Los dos tramos de hasta nueve empleados cubrían alrededor del 90 % de los talleres del país.
Comparar en este mercado es difícil, y no es culpa tuya
Si has intentado hacerte una tabla con los programas para taller que se venden en España, probablemente hayas terminado con menos claridad de la que tenías. No es cosa tuya: los comparadores generalistas no cubren este sector.
- Uno de los directorios más conocidos, buscando software de taller en su versión española, devuelve productos estadounidenses con precios en dólares y ni un solo proveedor español.
- Otro lista ERP genéricos en lugar de programas de taller, sin precios y sin una palabra sobre Verifactu.
- Un tercero, que se presenta como «los mejores de 2026 en España», lista sobre todo productos latinoamericanos y responde a la pregunta del precio con «consultar sin coste».
Es decir: no existe hoy una comparativa utilizable que ponga proveedores españoles, precios reales y una afirmación correcta sobre Verifactu en la misma tabla. Mientras no exista, la comparación hay que hacerla a mano, y basta con cuatro preguntas iguales para todos: qué cuesta el primer año con todo dentro, si el precio es por taller o por puesto, si me enseñan la declaración responsable con su versión, y qué pasa con mis datos el día que me vaya.
La cuarta es la que más tarde se hace y la que más cara sale. El valor que se acumula en un sistema de taller no son las facturas: es la ficha de clientes y el historial de vehículos de los últimos años. Antes de firmar, pide por escrito cómo se exporta todo eso, en qué formato y a qué precio.
Preguntas frecuentes
¿Cómo entro?
Escríbenos para activar tu taller — recibes tu propio acceso con todas las funciones. La web de demostración muestra antes la vista del cliente: un taller de ejemplo con web y reservas online.
¿Es esto solo una web de citas?
No. Las citas online y la web son la entrada — el núcleo es la orden de trabajo con trabajos, elevador, inventario, control de calidad y factura.
Software de taller que trae clientela.
La demo y el acceso funcionan a través de SavePaper.work — la plataforma detrás de Werkstattsystem.